lunes, enero 18, 2010

Vasitos y cucharas! fáciles y divertidos.... para reuniones de mucha gente



Cuando recibimos muchos invitados, como por ejemplo una fiesta de cumpleaños, hay que pensar en cosas fáciles y ricas al mismo tiempo.


Hoy en día conseguimos en cualquier lado vasitos -en vidrio o plásticos muy bonitos- y los pequeñitos cubiertos a juego con los mismos. También existen unas cucharas preciosas en metal o porcelana que dejarán boquiabiertos a amigos y parientes.
Como todos estos "continentes" son pequeños, habrá que pensar de manera idéntica para lograr el objetivo.

Cualquier producto que queramos utilizar va a ser perfecto para servir en un vasito o cuchara: que sea "licuable" o pasible de ser transformada en "pequeños cubitos" es la condición "sine qua non".

Veremos qué nos conviene más a la hora de decidir por cuál opción optaremos... vasito? cuchara???? vasito?? cuchara????? hummm.... No es tan grande el dilema... lo único que deberemos tener en cuenta es la combinación de sabores.

Por ejemplo:
- un guacamole (licuable) se llevará de maravillas con tomatitos cherry partidos al medio y una hojita de cilantro de decoración.

- unos pimientos de piquillos -morrón calahorra en Baires-, bien licuados, aderezados con sal, pimienta, queso Philadelphia y perejil, combinarán perfectamente con huevo duro y unas aceitunas rellenas de pimiento cortaditas en pequeñas lonchitas a modo de decoración.
- palmitos! cortados también muy pequeñitos, mezclados con un queso gouda idem, aderezados con salsa cocktail (salsa golf para mis compatriotas), con un poquito de huevo duro y ciboulette picados por encima, serán la gloria del paladar más tradicional. Ni que hablar si encima de todo eso colocamos unos camarones al limón !

- una ensaladilla rusa queda bien en cuchara, con alguna ramita verde encima para darle un toque divertido.

- un rulo de jamón curado (crudo) con media bolita de mozzarella adentro, salpicado por un rico pesto de albahaca casero irá fantástico sobre cuchara.
Esto es solamente cuestión de ser creativos (ni que fuéramos una agencia publicitaria, no?) y ponerle ganas.

Además, no debemos olvidar que "la comida entra por los ojos" - es fundamental entonces que además de rica sea "vistosa" para llamar la atención.

Un último consejo: si van a recibir a más de 20 invitados, llenen la mesa con todo lo que tengan desde el principio de la reunión!!! cuando se observa "escasez", la gente come más. Es cierto! una mesa repleta de cosas invade el campo visual y por lo tanto no se sabe qué elegir. Cuando hay poco, parece como que nada es suficiente y todo se vacía en un abrir y cerra de ojos, con lo cual se genera más ansiedad y si hay ansiedad, la gente come más. No es broma.... lo comprobé en más de un evento. Hasta pueden completar la mesa con tablas de frutas lavadas y acondicionadas para que sean tomadas durante el aperitivo (uvas sin pepitas, fresas, cerezas, cubos de kiwis, mitades de albaricoques -damascos- rellenos con queso crema y ciboulette, mandarinas, etc.).

Suerte con los vasitos.... a no tenerles miedo y a practicar!! La única cuestión es tener paciencia!!! si, eso es todo. Porque rellenar los vasitos lleva su tiempo. Pero quien nos quita el placer de haber servido una mesa divertida???? y que además nos digan: "Qué lindo está todo!" porque ahí está la madre del asunto: quedará tan bonita la mesa servida con vasitos y cucharas que bien habrá valido la pena prepararlos.

Lo que significa un postre de plato...

Como vengo con las ideas en mi cerebro en estado de ebullición desde mi curso del sábado, me he tomado el atrevimiento de armar esta pequeñísima disertación sobre el trabajo de un verdadero chef pâtissier y el postre de plato.

Lo que la mayoría de las personas no sabe cuando visita un restaurant es la dedicación y el "tiempo + esfuerzo" que requiere un postre de esta categoría. La pastelería es exacta, precisa, no hay posibilidad alguna de equivocación.

La pastelería no se puede dar "ese lujo del más o menos bien", ya que de otra manera el resultado será olvidado en la noche de los tiempos por los mortales que la hayan probado.

Cada postre debe ser desarrollado previamente para lograr una armonía, un sabor, una textura; muchas veces ese desarrollo puede tomar algunos meses de investigación en los cuales no sólo cuenta la calidad de los productos sino también la cantidad de horas/hombre aplicadas para lograrlo. Es magnífico... una tarea admirable, teniendo en cuenta que la gastronomía es un arte efímero ya que una vez servido el plato, terminará indefectiblemente en los estómagos de los comensales.

Es la "deformación semiprofesional" en mi caso la que muchas veces me trae decepciones. He visitado restaurantes con buena comida pero pésimos postres, ya sea en Argentina, España, Italia, etc.

La sensación que me da esa conclusión es que los dueños de restaurantes no se han dado cuenta aún que lo último que comemos es lo que más recordamos!
Parece mentira: uno llega, se sienta, lo atienden bien, la comida está buena; llego al final, leo la carta de postres y algo me tienta. Oh! sorpresa... el postre está mal... no me gusta... tiene gusto a grasa o bien la combinación es deplorable (nunca les conté que una vez en un restó madrileño pedí una torta de queso con membrillo... y por encima la bañaron con salsa de chocolate artificial? imposible de comer... el que cometió el pecado de bañar un queso con membrillo con chocolate, debería ser dado de baja del mundo gastronómico y mandarlo a picar piedras a las montañas de los Andes.... sin palabras....).

Otro dato no menor que quiero compartir con ustedes -que aprendí en mi casa y reafirmé durante mi estudios- es que no se puede trabajar con ingredientes de baja calidad. Nunca tendremos buenos resultados si queremos ahorrar unas monedas utilizando mantequilla barata, chocolate de baja calidad, una mala harina o frutas en estado dudoso pero económicas. Todo hace al producto final; no alcanza con que se trate de una buena receta, ya que aunque la receta sea excelente si usamos malos ingredientes, el resultado final no será bueno.

Sobre este tema conversé un poquito con Sébastien Serveau cuando le mencioné que el trabajo que hay detrás de un postre de plato no es siempre reconocido. El montaje de cualquiera de estos postres que comemos en restaurantes de chefs famosos, son lo que se denomina "dessert à la minute" -dijo Sébastien Serveau- ya que todo se monta sobre el plato en el momento. No hay "pre-hecho y sale", salvo las bases del postre (biscuits, algunas partes de la deco, helados).
Los glaçage, la deco, el armado de la presentación sobre plato, todo eso, es al momento de la comanda; casi siempre -mencionaba M. Serveau- son tres personas que trabajan para sacar los postres de plato de un restaurante de buena categoría que tenga más de 40 servicios. No es poco.

Por eso una buena carta de postres vale lo que vale; de otra manera sería imposible. No podemos pagar 4 euros por un plato bien hecho. Esos, de 4 euros o menos, son los congelados que se compran a grandes fabricantes y que no tienen ni un atisbo de buena calidad; son como fábrica de salchichas (sin desmerecer a la pobre salchicha): todo igual, todo mecánico, mucho conservante, mucho colorante y sabor artificial. Llenan el paladar de sacarosa pero nada de calidad.

Por lo pronto, debo reconocer que en Paris muchos bistrós cuentan con algunas cosillas interesantes. Si hay algo que los gastronómicos cuidan en Paris son los postres. Salvo excepciones, no hay cosas malas. Si uno se toma la molestia de investigar un poco, cada uno de esos innumerables cafés/bistró que hay por la ciudad tendrá su pequeña cosita "casera" en la carta. Hay que preguntar. Las más usuales en las cartas son la "tarte tatin" , la "crème caramel", la "c´`eme brûlée", la "mousse au chocolat", como para mencionar a los clásicos parisinos.

Obviamente, no encontraremos creaciones como las de Alain Ducasse, Pierre Gagnaire, Cyril Lignac, Nomicos (de Lasserre) -por mencionar a algunos- pero cada uno tendrá algo de lo que se sienta orgulloso.

Ésa es la diferencia con respecto a la oferta gastronómica de muchas otras ciudades que he visitado. Ellos están verdaderamente orgullosos de sus productos y lo demuestran en el momento de ofrecerlos. Hagan la prueba cuando visiten Paris y verán; solamente hay que preguntar.

Et oui !! Je suis allé à l´École de Cuisine d´Alain Ducasse!!

Enfin, te voilá! es decir: "Por fin, acá estás!!", al curso me refiero.

El sábado pasado fui alumna de Sébastien Serveau en la École de Cuisine d´Alain Ducasse.... qué les puedo decir? Impecable... no tengo palabras para describir su manejo de la clase, su gentileza, su paciencia y su sonrisa en todo momento. No solamente es un excelente profesor sino que además es "gentil" con sus recetas!

El curso duró 8 horas (de 9 a 17) y estuvo perfectamente coordinado como para lograr montar 4 postres de plato partiendo desde una "mise-en-place" ya preparada.
Cada uno de ellos consistía de 4 a 6 preparaciones diferentes, las cuales debían prepararse separadamente para, al final, conformar "el postre".

Mi "retour d´experience" con los postres presentados por Sébastien ha sido maravilloso.

Preparamos, mis compañeros y yo -éramos 7 personas- cuatro postres, a saber:

1. Fromage blanc/fraîcheur d´orange

2. Montblanc

3. Cheesecake

4. Timbale de chocolat aux noisettes caramélisées, émulsion de fèves de cacao


Todos impecables. Todos riquísimos. Inmaculada la presentación e inmejorables los sabores, sus texturas... nada que reprochar.


Debo reconocer, y se lo mencioné expresamente a Sébastien, que su Cheesecake ha sido la mejor que he probado en mi vida como postre de plato, siendo mi punto de comparación mi propia cheesecake (de la cual estoy orgullosa, ya que cada persona que la ha probado ha confirmado mi pensamiento).

He comido cheesecake hasta en la Cheesecake Factory (en New York y en Miami, USA) y en cuanto restaurante la ofrezcan.

Hasta he probado la cheesecake de ZUBEROA (mezcla de queso azul y quesito de Burgos), la cual debo reconocer estaba excelente! (no la busquen en la carta porque no está; suelen hacerla y recomendarla a los comensales apenas uno llega).

Mi marido suele reírse cuando pido cheesecake en restós... es que él sabe cual va a ser mi reacción: "Si, ya sé; ninguna como la tuya... para qué la pedís? si después la criticás, no te gusta, etc. etc." son sus palabras... entonces le doy a probar.... y, como de costumbre, me da la razón.... jajajajajja


Pero esta, la que hizo Sébastien, fue una maravilla para el paladar... una suavidad, un sabor, la textura, el crocante del sablé nantais, la marmelade de fruits rouges.... fantástica.








Et voici la cheesecake de Sébastien Serveau!!!!


Més meilleurs félicitations, M. Serveau! Superbe! Étonnant!! Un vrai régal pour les yeux et le palais!!










En una próxima entrada, les mostraré el Fromage blanc-Fraîcheur d´oranger preparado por mí. No sé si lograré la misma presentación que Sébastien pero lo intentaré. Ya veremos.

À la prochaine!!

domingo, enero 17, 2010

Se acerca SAN VALENTÍN!! a preparar algo rico para tu enamorad@!!

LA PAVLOVA

La tarta Pavlova es un clásico de la pastelería y el merengue francés es la base sobre la que se desarrolla la torta.
La podrán encontrar en tamaño mini mini, como si fuera un bombón; o más grandes para postre de plato o como una torta familiar.
Últimamente, los postres antiguos están saliendo otra vez a las vitrinas de las pastelerías. Igual que con la moda, la pastelería se "recicla" (sobre este tema en particular, hablaré en otra entrada con mayor detenimiento).

Les dejo acá, filmada y explicada, la pavlova rellena con crema pastelera y confitura de fresas. Obviamente, por ser para San Valentín, hasta el merengue es color rosa.
Que la disfruten!


viernes, enero 15, 2010

Nuevos tés en Buenos Aires

Para esta Navidad, me regalaron una cajita de té que se llama CHAMANA (mil gracias Luisa!! me encantaron!!).

Su creadora es Inés Bertón, quien como creo que todos saben, es una fantástica "nariz" de té, por no decir la mejor "nariz" latinoamericana.

Particularmente, esta caja contiene cinco sabores, uno más rico que el otro:
- rooibos, canela, limón y crocante
- cedrón, manzanilla y mandrarina
- rooibos, canela, jengibre, ciruela, higo y miel
- menta, cedrón, eucaliptos y melón
- rooibos, avellanas, manzanas y dulce de leche

Si!! cuando ví dulce de leche... casi me desmayo! es tan rico pero tan rico!!!!!

Deberían probarlas... siempre es un placer tomarse un par de minutos de descanso con una buena taza de té de acompañante...
Ya se venden en Harrod´s de Londres, en Paris, en España, Chile y Brasil.
Saludos!!